Si la semana pasada veíamos como
en Noruega empiezan a montar la primera
red 4G basada en LTE mientras que
en EEUU o
Asia prefieren basarse en
WiMax, parece que en España tendremos que seguir conformándonos con
mejoras del actual 3G como presentó Vodafone alcanzando hasta
16 Mbps reales de descarga.
El principal motivo del retraso por parte del
Ministerio de Industria es que aún no se ha definido el estándar del 4G que se disputa entre
LTE o
WiMax aunque también ha pesado la actual situación económica. En principio, la
concesión de las nuevas licencias 4G pensaba ponerse en marcha en marzo aproximadamente pero al final se ha decidido paralizarla unos meses o incluso hasta que acabe la actual legislatura según algunas fuentes.
Otros motivos del retraso es la actual
inexistencia de equipos adaptados a la cuarta generación aunque en este sentido, las operadoras saben que no pueden demorarse mucho más en los trámites por tratarse de un proceso largo hasta que se haga realidad.
