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Análisis del smartphone Cubot KingKong ES 5
Análisis del smartphone Cubot KingKong ES 5 ![]() Hoy vamos a probar el Cubot KingKong ES 5, un smartphone rugerizado que llega con una propuesta bastante clara: ofrecer resistencia, mucha batería y un formato relativamente contenido para tratarse de un móvil de este tipo. No estamos ante un teléfono que busque competir con modelos de gama media o alta en potencia bruta, sino ante un dispositivo pensado para quienes priorizan la durabilidad, la autonomía y un uso diario sin demasiadas complicaciones. Sobre el papel, sus especificaciones lo colocan más cerca de la gama de entrada que de un terminal avanzado, especialmente por su procesador y por una pantalla grande pero con resolución HD+. Aun así, durante estos primeros días de uso me ha dejado una impresión bastante correcta. Es más manejable de lo que esperaba para ser un rugerizado, no resulta excesivamente pesado teniendo en cuenta su batería de 7000 mAh y transmite esa sensación de móvil preparado para aguantar más trote que un smartphone convencional. Vamos a verlo con calma. ![]() Esta es la caja que hemos recibido. ![]() Veamos el contenido. ![]() El contenido de la caja es sencillo, pero suficiente para empezar a utilizar el Cubot KingKong ES 5 nada más sacarlo. Junto al teléfono encontramos el cargador de pared, el cable USB, la guía rápida y la documentación habitual. ![]() El cargador cuenta con puerto USB-C. ![]() Suminitra una potencia máxima de carga de 33W, nada mal. ![]() El cable USB tipo C por ambos lados. ![]() Los manuales. ![]() Y nuestro smartphone. Visto de frente, el Cubot KingKong ES 5 tiene un diseño bastante sobrio, más discreto de lo que suele ser habitual en muchos smartphones rugerizados. No encontramos colores llamativos ni formas excesivamente agresivas en esta parte del teléfono, sino un frontal negro, limpio y con una apariencia bastante convencional. Eso sí, los bordes reforzados y las esquinas protegidas dejan claro rápidamente que no estamos ante un móvil normal. En la mano se nota grande, como era de esperar por su pantalla de 6,88 pulgadas, pero no resulta tan tosco como otros modelos de este estilo. Los marcos son visibles, especialmente en la zona inferior, aunque entran dentro de lo esperable en un dispositivo que prioriza la resistencia antes que el diseño ultrafino. En la parte superior vemos el auricular de llamadas y la cámara frontal integrada de forma bastante discreta. ![]() La sensación general es buena. No intenta parecer un smartphone premium, ni falta que le hace, pero tampoco da la impresión de ser un “ladrillo” incómodo. Es un móvil robusto, con presencia, pero relativamente manejable para su categoría. Y eso, en un rugerizado con batería grande, ya es un punto a favor. ![]() En el lateral derecho encontramos la botonera principal del teléfono. Los botones tienen buen tamaño y quedan bastante accesibles con el teléfono en la mano, algo importante en un dispositivo de este tipo, donde muchas veces se puede utilizar con prisas, en exteriores o incluso con las manos algo húmedas. En la parte superior aparece el botón de volumen, con una textura marcada que facilita localizarlo al tacto. Justo debajo tenemos el botón de encendido, que además integra el lector de huellas. Es una ubicación que personalmente me parece muy cómoda, porque permite desbloquear el teléfono de forma natural al cogerlo, sin tener que tocar la pantalla ni buscar un sensor en la parte trasera. ![]() También se aprecia claramente ese diseño reforzado típico de los rugerizados, con tornillos visibles, bordes protegidos y una estructura que transmite bastante solidez. ![]() En el lateral izquierdo tenemos otro de esos detalles útiles en un móvil rugerizado: un botón físico programable. Está resaltado en color rojo y queda bien diferenciado del resto del chasis, así que resulta fácil localizarlo incluso sin mirar demasiado. Desde las opciones del sistema se puede configurar para distintas acciones, como encender la linterna, abrir la cámara o lanzar una aplicación concreta. Es una función sencilla, pero muy práctica en un teléfono pensado para exteriores, trabajo, rutas, bricolaje o situaciones donde conviene acceder rápidamente a una herramienta sin andar desbloqueando el móvil y buscando iconos. Encontramos también el slot para las SIMs y la tarjeta de expansión del almacenamiento. ![]() ![]() En la parte superior destaca una linterna LED integrada, bastante más grande que el flash habitual de la cámara. Es un detalle muy coherente con el enfoque del teléfono: no busca solo ser resistente, sino también práctico en exteriores, trabajos puntuales o situaciones con poca luz. Además, queda bien protegida por el propio chasis rugerizado. ![]() En la parte inferior encontramos el puerto USB-C, protegido por una tapa de goma para mantener el sellado del dispositivo. Es el tipo de solución habitual en móviles rugerizados y conviene cerrarla bien después de cargarlo. A un lado se aprecia también la rejilla del altavoz, integrada en el propio chasis reforzado. ![]() La parte trasera es, sin duda, la zona donde el Cubot KingKong ES 5 muestra con más claridad su personalidad rugerizada. Aquí desaparece por completo la sobriedad del frontal y aparece un diseño mucho más marcado, con líneas angulosas, esquinas reforzadas y diferentes texturas en la carcasa para mejorar el agarre. No es un móvil pensado para pasar desapercibido, pero tampoco cae en un diseño exageradamente aparatoso. ![]() El módulo de cámaras queda situado en la parte superior, dentro de una pieza elevada con un contorno naranja que le da un toque bastante llamativo. Sobresale ligeramente del cuerpo, aunque queda bien integrado dentro del conjunto y protegido por el propio diseño de la trasera. Junto a las cámaras vemos también el flash convencional. ![]() Me gusta especialmente que la zona posterior no sea completamente lisa. Hay una parte con textura rugosa, otra con acabado más suave y varios detalles decorativos donde se leen referencias al diseño resistente, como IP68 o waterproof design. Son pequeños guiños visuales, pero encajan bien con la idea del producto. ![]() En mano transmite solidez. No tiene el tacto refinado de un móvil premium, evidentemente, pero sí esa sensación de dispositivo preparado para aguantar más castigo del habitual. Y lo mejor es que, pese a su aspecto robusto y a la batería de gran capacidad, no se siente tan enorme como otros rugerizados que hemos probado. ![]() Según la ficha oficial, el Cubot KingKong ES 5 tiene unas dimensiones de 182,5 x 83,1 x 11,4 mm y un peso de 301 g. Veámoslo. El peso llega a los 305 gramos. ![]() Y este es el grosor, 12,2 mm. ![]() Veamos alguna foto más. ![]() ![]() ![]() ![]() En resumen el Cubot KingKong ES 5 ofrece un diseño claramente rugerizado, con bordes reforzados, buena protección en esquinas y una trasera con varias texturas que mejoran el agarre. No es un móvil pequeño, pero tampoco resulta tan aparatoso como otros modelos de esta categoría. Además, detalles como el botón programable, la linterna superior, el lector de huellas lateral y el puerto USB-C protegido refuerzan esa sensación de dispositivo práctico y preparado para un uso más exigente. Antes de continuar, revisemos el aspecto en video. Encendamos el teléfono. Nos encontramos con una pantalla grande de 6,88 pulgadas, con panel LCD incell, resolución HD+ de 720 x 1640 píxeles y una tasa de refresco de 120 Hz. La experiencia es correcta para el tipo de producto que tenemos delante: el tamaño ayuda a consumir contenido con comodidad y la fluidez extra se agradece al movernos por menús y aplicaciones. Eso sí, la resolución HD+ deja claro que estamos ante un dispositivo de corte sencillo, así que no podemos esperar la nitidez de móviles más avanzados. ![]() El brillo me ha parecido aceptable para un uso normal, aunque en exteriores y con reflejos se nota que no es una pantalla especialmente ambiciosa. ![]() ![]() ![]() También hay que tener en cuenta el propio diseño rugerizado del teléfono: el marco exterior de goma y las protecciones del chasis hacen que los bordes alrededor del panel sean bastante generosos. No queda tan limpio como en un smartphone convencional, pero es el precio lógico a pagar por esa construcción más resistente. ![]() ![]() Una pantalla acorde al resto de especificaciones del teléfono. ![]() En cuanto al hardware interno, el Cubot KingKong ES 5 monta un procesador Unisoc T620, un chip de 8 núcleos fabricado en 12 nm, con 2 núcleos Cortex-A75 a 2,2 GHz y 6 núcleos Cortex-A55 a 1,8 GHz. Sobre el papel, es una configuración pensada para un uso diario sencillo: mensajería, navegación, redes sociales, mapas, llamadas, algo de multimedia y aplicaciones habituales. No es un procesador orientado a juegos exigentes ni a tareas pesadas, así que encaja bastante bien con esa idea de móvil rugerizado práctico, más centrado en aguantar el día a día que en presumir de potencia. La unidad que estamos probando cuenta con 6 GB de RAM y 128 GB de almacenamiento interno. Es una combinación correcta para un terminal de este perfil, aunque conviene tener claro que estamos ante un smartphone de gama de entrada. Este es el resultado del benchmark Geekbench 6.0, que confirman bastante bien lo que ya intuíamos por sus especificaciones. El Cubot KingKong ES 5 obtiene 512 puntos en single-core y 1536 puntos en multi-core, cifras propias de un terminal de gama de entrada. ¿Y los juegos? así se mueven, bastante bien. En el apartado fotográfico, el terminal monta una configuración sencilla, con una cámara principal trasera de 64 MP acompañada por una cámara macro de 2 MP y un sensor auxiliar de 0,3 MP. En la parte frontal encontramos una cámara de 16 MP para selfies y videollamadas. Sobre el papel, es una propuesta correcta para un rugerizado de corte económico, aunque sin grandes alardes. Lo cierto es que la calidad de las fotografías tomadas con la cámara principal me ha parecido mejor de lo esperado. Con buena luz se consiguen imágenes bastante nítidas, con un desenfoque de segundos planos agradable y una saturación correcta, sin caer en colores excesivamente artificiales. Lógicamente está muy lejos de las mejores cámaras del mercado, pero al menos aquí no estamos ante un conjunto meramente decorativo: la cámara principal cumple y puede servir perfectamente para fotografías cotidianas, documentación rápida, redes sociales o capturas puntuales durante el día a día. Veamos algunos ejemplos. ![]() ![]() ![]() ![]() ![]() ![]() ![]() ![]() ![]() ![]() ![]() Estas son todas las apps preinstaladas. Se incluye una app llamada "Caja de herramientas", con un montón de miniapps útiles: medición de ángulos, lupa, etc. Esta app es un clásico en los smartphones rugerizados. Contamos, además, con Android 16 de serie. Un detalle interesante del teléfono es su botón programable, situado en el lateral del teléfono, como vimos anteriormente. Desde la configuración del sistema podemos asignarle distintas funciones según nuestras necesidades, como abrir una aplicación concreta, activar una herramienta o lanzar una acción rápida. En la unidad que hemos probado, este botón viene configurado de fábrica para encender la luz frontal superior. Es una función muy práctica y bastante coherente con el enfoque rugerizado del dispositivo, ya que permite usar el móvil como linterna potente sin tener que desbloquear la pantalla ni buscar accesos directos. Por cierto, así se ve la luz frontal. ![]() ![]() La batería es uno de los puntos fuertes del Cubot KingKong ES 5. Contamos con una capacidad de 7000 mAh, una cifra muy generosa que encaja perfectamente con el enfoque del dispositivo: aguantar jornadas largas, salidas, trabajo en exteriores o varios días de uso moderado sin estar pendiente del enchufe. Además, se agradece que venga con cargador incluido en la caja. El adaptador incluido indica una potencia máxima de 33W, que no es una carga ultrarrápida, pero sí razonable para una batería de este tamaño. Demora unas dos horas y media en cargarla por completo. Vamos terminando la review. El Cubot KingKong ES 5 es un smartphone rugerizado que apuesta claramente por la resistencia, la autonomía y la practicidad antes que por la potencia bruta. Su diseño transmite solidez, con bordes reforzados, tapas protectoras, una trasera con buen agarre, linterna superior y un botón programable que resulta muy útil en el día a día. No es un móvil pequeño, pero con sus 301 g y una batería de 7000 mAh, se siente bastante razonable dentro de su categoría. La pantalla cumple correctamente. No destaca por nitidez ni por marcos reducidos, algo lógico por el propio chasis de goma, pero ofrece una experiencia aceptable para navegar, ver contenido y usar aplicaciones habituales. En rendimiento deja claro que estamos ante una gama de entrada. Aun así, el uso diario es correcto y, sorprendentemente, los juegos se mueven bastante bien dentro de lo razonable, siempre que no esperemos el nivel de un terminal gaming o de gama media potente. La cámara principal también me ha parecido mejor de lo esperado, especialmente con buena luz, ofreciendo fotos nítidas, colores correctos y un desenfoque agradable. La batería es otro de sus grandes puntos fuerte. El KingKong ES 5 es un móvil honesto: sencillo en especificaciones, pero resistente, práctico, con buena autonomía y más capaz de lo que podría parecer en un primer vistazo. Os dejo la ficha completa https://www.aliexpress.com/item/1005012056481170.html?l=en-us |
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