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Análisis del sistema de riego inteligente Aiper IrriSense 2 ![]() Hoy vamos a analizar el Aiper IrriSense 2, la nueva generación del aspersor inteligente de Aiper. El modelo anterior ya nos dejó muy buenas sensaciones por su capacidad para automatizar el riego de grandes zonas de jardín, pero esta segunda versión llega con una propuesta más refinada, más completa y, sobre todo, más cómoda para quienes quieren olvidarse del riego manual sin renunciar al control. Vamos a ver qué ofrece y hasta qué punto puede facilitarnos el cuidado del jardín. Empezamos. ![]() La presentación del Aiper IrriSense 2 es bastante cuidada y deja claro desde el primer momento que estamos ante un producto pensado para exterior, jardín y riego inteligente. La caja tiene un tamaño considerable, algo lógico teniendo en cuenta que el dispositivo no es precisamente pequeño. ![]() En uno de los laterales ya se destacan algunas de sus funciones principales, como el sistema de riego inteligente, el ahorro de agua y el control mediante aplicación. También llama la atención que Aiper lo presente como un sistema 4 en 1, combinando aspersor, control inteligente, válvula y funciones adicionales de gestión del riego. La caja, además, incluye varios sellos y reconocimientos de diseño, lo que refuerza esa sensación de producto bastante trabajado y no de simple aspersor conectado. ![]() Dentro de la caja encontramos todo bastante bien organizado y con una presentación sencilla, pero cuidada. El protagonista, lógicamente, es el propio Aiper IrriSense 2, que ya fuera de la caja deja claro que es un producto de buen tamaño y con una construcción robusta, muy alejado del típico aspersor de jardín básico. Junto al dispositivo se incluyen los accesorios necesarios para la instalación y puesta en marcha, repartidos entre una pequeña caja de cartón, la documentación del producto y el cableado de alimentación. A simple vista transmite esa sensación de producto “listo para montar”, sin demasiadas complicaciones iniciales, algo importante en un sistema que busca precisamente automatizar el riego sin convertir la instalación en un pequeño proyecto de fontanería. ![]() Uno de los accesorios importantes es este cable de alimentación, que conecta el Aiper IrriSense 2 con el transformador. Tiene una longitud de 10 metros, una cifra generosa y bastante práctica, porque permite colocar el aspersor en una zona adecuada del jardín sin depender tanto de tener el enchufe justo al lado. ![]() Además, los conectores tienen un aspecto robusto y protegido, algo fundamental en un producto que va a trabajar en exterior y cerca del agua. ![]() La caja de accesorios viene bastante bien surtida y demuestra que Aiper ha pensado en una instalación más seria que la de un aspersor convencional. ![]() Aquí no encontramos únicamente el transformador de corriente, sino también varias piezas necesarias para dejar el Aiper IrriSense 2 correctamente conectado, fijado y preparado para trabajar en exterior. ![]() El transformador tiene un tamaño generoso y transmite buena sensación de robustez. No es el típico adaptador pequeño de interior, algo lógico teniendo en cuenta que este producto va a trabajar cerca del agua y en una zona de jardín. ![]() En la propia etiqueta se indica que el cuerpo del adaptador cuenta con protección IP67, mientras que otras partes quedan en IP44, así que conviene instalarlo con sentido común, evitando dejar conexiones expuestas directamente a charcos o lluvia intensa. El consumo máximo es de 38W. ![]() También se incluyen varias piezas de conexión para la toma de agua, entre ellas una válvula antirretorno, un detalle importante porque ayuda a evitar retornos indeseados de agua hacia la instalación. Además, encontramos varias piquetas largas de fijación, pensadas para anclar la base del aspersor al terreno. Esto es más importante de lo que parece, ya que el IrriSense 2 tiene un buen tamaño y durante el funcionamiento soporta presión de agua, movimiento del cabezal y posibles tirones de la manguera. El conjunto de accesorios da la sensación de producto bien preparado para quedar instalado de forma estable, no simplemente colocado de cualquier manera sobre el césped. Es un punto positivo, porque en un sistema de riego inteligente la parte “smart” es importante, pero la instalación física también tiene que estar a la altura. ![]() También se incluye la documentación habitual, con un manual de usuario en varios idiomas, entre ellos el español, algo que siempre se agradece en un producto de este tipo. ![]() ![]() Encontramos además una guía de inicio rápido para los más impacientes (yo mismo). ![]() Vamos con el verdadero protagonista de la review. En la parte superior del Aiper IrriSense 2 es donde se concentra buena parte de la personalidad del producto. A simple vista ya se aprecia que no estamos ante un aspersor tradicional, sino ante un sistema bastante más elaborado, con un cabezal de riego integrado en un cuerpo cilíndrico y una escala marcada alrededor que ayuda a entender la orientación del giro. ![]() Esa numeración en grados resulta útil durante la configuración, ya que el equipo puede dirigir el agua hacia zonas concretas del jardín en lugar de limitarse a regar de forma indiscriminada. ![]() En el frontal encontramos la salida principal de agua, integrada en una pieza circular que parece bien protegida y preparada para soportar el uso continuado. Es precisamente desde esta zona desde donde el IrriSense 2 proyecta el chorro, ajustando la dirección según el mapa o la zona de riego que hayamos configurado desde la aplicación. ![]() Otro detalle interesante es el manómetro superior, colocado en la parte alta del dispositivo. Puede parecer un añadido menor, pero en un producto de riego inteligente tiene bastante sentido, porque el rendimiento final depende mucho de la presión disponible en la instalación de agua. Tener esa referencia visible ayuda a comprobar de un vistazo si estamos trabajando dentro de unos valores adecuados y también permite entender mejor por qué el alcance puede variar de una vivienda a otra. ![]() Justo en la parte superior, junto al botón de encendido, hay también un pequeño sensor de lluvia. No tiene mucho misterio, pero sí bastante sentido en un producto como este: si se acumula agua en esa zona, el IrriSense 2 puede detectar que está lloviendo y evitar un riego innecesario. ![]() Es uno de esos detalles sencillos que ayudan a que el sistema sea más autónomo y a que el consumo de agua esté algo más controlado. ![]() En el cuerpo principal encontramos un diseño cilíndrico bastante limpio, con el logo de Aiper en la zona frontal y un acabado oscuro que le da un aspecto moderno y discreto. No es un producto pequeño, pero sí está bastante bien resuelto visualmente, algo importante si va a quedar instalado en una zona visible del jardín. ![]() En la parte inferior aparece una amplia zona con ranuras verticales. Más allá del toque estético, esta pieza parece formar parte del compartimento inferior del equipo y ayuda a integrar mejor una zona que probablemente tenga relación con los elementos internos del sistema. En cualquier caso, está bien rematada y encaja con el diseño general del Aiper IrriSense 2, manteniendo esa sensación de producto más avanzado que un aspersor convencional. ![]() En la zona inferior encontramos una base circular bastante amplia, pensada para dar estabilidad al conjunto. Como ya hemos visto, el Aiper IrriSense 2 no es un aspersor pequeño y, además, durante el funcionamiento trabaja con presión de agua, giro del cabezal y posibles tirones de la manguera, así que una buena fijación es importante. Para ello, la base incluye varios orificios preparados para colocar las piquetas de anclaje que vienen en la caja. La idea es fijar el dispositivo directamente al terreno, especialmente si lo vamos a instalar sobre césped o tierra, evitando que se desplace durante el riego o que pierda la orientación configurada. Esto último es clave, porque al tratarse de un aspersor inteligente que trabaja con zonas y ángulos concretos, interesa que quede siempre en la misma posición. ![]() En la parte trasera inferior encontramos los dos conectores principales del Aiper IrriSense 2: por un lado la conexión de agua y por otro la conexión eléctrica. Ambos quedan situados en la zona baja del cuerpo, algo lógico para facilitar una instalación más ordenada y para que tanto la manguera como el cable puedan ir pegados al suelo. La toma de agua tiene un aspecto bastante sólido, con una pieza acodada que ayuda a orientar mejor la manguera y evita que quede forzada justo en la entrada del aparato. Es un detalle importante, porque en un producto que va a estar instalado durante bastante tiempo en el jardín interesa que las conexiones no sufran más de la cuenta. Junto a ella tenemos el conector de alimentación, con rosca y junta de protección, pensado para unirse al cable largo que vimos antes. La conexión parece firme y bien protegida frente a salpicaduras, algo imprescindible en un dispositivo que combina electricidad y agua. ![]() Veamos el aspecto en video. Antes de seguir, conozcamos las especificaciones oficiales del aparato. Según el fabricante, el IrriSense 2 puede cubrir aproximadamente entre 220 y 445 m², con una distancia máxima de riego de hasta 12 metros, siempre dependiendo de la presión del agua, el caudal disponible, la distancia de pulverización elegida, el viento y la distribución real del jardín. También permite crear hasta 10 zonas de riego personalizables, cada una con sus propios ajustes, algo especialmente útil si tenemos césped, plantas, árboles o zonas con necesidades distintas. Todo controlado mediante su app Aiper. Vamos a montarlo. La conexión eléctrica es sencilla. El cable largo se une al transformador mediante un conector protegido con rosca, de forma que la unión queda firme y bien cerrada. ![]() Este tipo de conexión da más confianza que un simple enchufe a presión, especialmente en un producto pensado para estar cerca del agua y trabajar en exterior. ![]() Antes de entrar de lleno en el funcionamiento del Aiper IrriSense 2, merece la pena compararlo con un sistema de riego más tradicional, como el típico aspersor conectado a una manguera. Este tipo de soluciones funcionan, claro, pero son bastante “tontas”: riegan siempre de la misma manera, sin saber si está lloviendo, si una zona ya está suficientemente húmeda o si estamos lanzando agua fuera del césped. ![]() Además, con un aspersor convencional es fácil acabar mojando zonas que no nos interesan, como caminos, terrazas, paredes o mobiliario de jardín. También obliga a moverlo manualmente si queremos cubrir distintas partes del terreno, y la programación, cuando existe, suele depender de un temporizador bastante básico. ![]() Precisamente ahí es donde un sistema inteligente como el IrriSense 2 empieza a tener sentido: permite dirigir mejor el riego, crear zonas concretas y automatizar el proceso de una forma mucho más precisa. ![]() Para una instalación definitiva, lo ideal es fijar el Aiper IrriSense 2 al terreno utilizando las piquetas incluidas. En nuestro caso, para la review no vamos a dejarlo anclado de forma permanente, pero el proceso sería tan sencillo como alinear la base, introducir las piquetas por los orificios y clavarlas directamente en el césped o la tierra. ![]() Aprovecharemos la manguera que ya utilizábamos con el aspersor tradicional, usando uno de los adaptadores incluidos en la caja. La conexión no tiene mayor complicación: se coloca el adaptador adecuado en la manguera y se acopla a la entrada de agua del Aiper IrriSense 2, quedando todo bastante firme. ![]() Esto es importante porque facilita mucho el cambio desde un sistema de riego convencional. No hace falta replantear toda la instalación ni comprar una manguera especial si ya tenemos una toma de jardín estándar. Simplemente hay que elegir el conector correcto, asegurarse de que queda bien ajustado y comprobar que no haya fugas antes de empezar con la configuración desde la app. ![]() Conectamos el cable de corriente a un enchufe y ya lo tenemos todo preparado. ![]() Una vez conectado físicamente el Aiper IrriSense 2, toca pasar a la parte inteligente del producto, que se realiza desde la aplicación de Aiper. En nuestro caso ya la teníamos instalada, porque como sabéis hemos analizado en el foro varios robots de piscina de la marca, así que el proceso resulta familiar: añadir un nuevo dispositivo, seguir el asistente y dejar que la app nos vaya guiando paso a paso. El asistente empieza con indicaciones bastante claras sobre la colocación del aspersor. Nos recuerda que debemos elegir una zona plana, sin obstáculos y donde podamos conectar tanto la toma de agua como la alimentación eléctrica. También recomienda no fijar definitivamente el dispositivo al suelo hasta tener clara su ubicación, algo bastante lógico, porque una vez creado el mapa de riego interesa que el aparato quede siempre orientado en la misma posición. Después llega el proceso de emparejamiento. Hay que conectar la alimentación, mantener pulsado el botón superior durante unos segundos hasta que la luz azul parpadee y continuar desde la app. A partir de ahí se introduce la red WiFi de casa, se asigna un nombre al dispositivo y se elige la zona donde va a trabajar, en nuestro caso el césped. En pocos minutos el IrriSense 2 aparece ya como conectado dentro de la aplicación. Lo primero que nos pidió la app tras vincularlo fue actualizar el firmware del equipo. Es algo cada vez más habitual en dispositivos inteligentes y, aunque añade unos minutos al proceso inicial, también da cierta tranquilidad ver que el producto puede recibir mejoras y correcciones mediante actualizaciones OTA. En paralelo al emparejamiento del dispositivo, la app también permite definir las características básicas de nuestro jardín. Aquí podemos indicar el nombre de la zona, la forma aproximada del césped, sus dimensiones y el tipo de hierba, de manera que el Aiper IrriSense 2 tenga una referencia más precisa del espacio sobre el que va a trabajar. La aplicación ofrece varios diseños predefinidos, incluyendo jardines con formas menos regulares, como zonas en L, algo bastante útil porque no todos los jardines son rectangulares ni fáciles de cubrir con un aspersor tradicional. Este paso ayuda a que el sistema entienda mejor el terreno y sirve como base para crear después las zonas de riego de una forma más lógica. Es un detalle interesante porque refuerza esa idea de riego personalizado: no se trata simplemente de abrir el agua durante un tiempo determinado, sino de adaptar el funcionamiento del aspersor al jardín real que tenemos en casa. Una vez vinculado el dispositivo, llega uno de los pasos más importantes: crear el mapa de nuestro jardín. Desde esta pantalla la app nos permite definir la región de riego, que será la base sobre la que después trabajará el Aiper IrriSense 2 para dirigir el agua de forma precisa. La aplicación ofrece tres modos diferentes. El primero es Area, pensado para crear una superficie completa de riego, ideal para zonas amplias de césped. El segundo es Line, orientado a recorridos lineales, por ejemplo setos, bordes o zonas alargadas. Y el tercero es Point, que permite marcar puntos concretos para riegos más localizados, útil si queremos regar una planta, un arbusto o una zona pequeña específica. Este planteamiento es precisamente una de las grandes diferencias frente a un aspersor convencional. Aquí no se trata de abrir el grifo y dejar que el agua caiga donde pueda, sino de indicarle al sistema qué partes del jardín queremos regar y de qué manera. A partir de ahí, el IrriSense 2 puede trabajar con mucha más precisión, evitando en la medida de lo posible desperdiciar agua fuera de la zona deseada. En nuestro caso utilizamos el modo Area, que es el más lógico cuando queremos cubrir una superficie amplia de césped. El proceso es bastante curioso, porque el Aiper IrriSense 2 empieza a lanzar un chorro de agua y, desde la app, podemos ir moviendo la dirección y ajustando el alcance hasta llevarlo exactamente a los puntos que queremos marcar. ![]() ![]() Cada vez que el chorro llega a una esquina o a un punto relevante del jardín, lo seleccionamos en la aplicación. De esta forma vamos dibujando poco a poco el contorno real de la zona de riego. No hace falta que el jardín sea perfectamente cuadrado o rectangular, ya que podemos ir añadiendo puntos para adaptarnos a formas más irregulares, bordes, zonas curvas o espacios que queremos evitar. La idea está bastante bien resuelta: en lugar de calcular medidas a ojo o introducir datos manualmente, el propio chorro de agua nos sirve como referencia visual. Vas viendo hasta dónde llega, corriges desde el móvil y marcas el punto cuando coincide con el límite deseado. Al final, la app genera un mapa completo de la zona, que será el que después utilice el IrriSense 2 para regar de forma más precisa y evitar, en la medida de lo posible, salirse del césped o mojar zonas que no interesan. Un detalle que sorprende bastante durante este proceso es el alcance del chorro. El Aiper IrriSense 2 es capaz de lanzar el agua realmente lejos, bastante más de lo que puede parecer al verlo colocado en el jardín. El fabricante habla de un alcance máximo de 12 metros y, en nuestra prueba, diría que esa cifra se cumple bastante bien. ![]() ![]() Eso sí, aquí conviene hacer un pequeño matiz: el resultado dependerá mucho de la presión de agua que tengamos en casa. No es lo mismo una instalación con buen caudal y presión estable que una toma de jardín más limitada. Aun así, con una presión doméstica normal, la sensación es muy positiva, y el chorro tiene fuerza suficiente para cubrir zonas amplias sin necesidad de ir moviendo el aspersor constantemente. ![]() Una opción que me ha gustado es que los mapas no quedan cerrados para siempre una vez creados. Desde el apartado de Map Management podemos ver los mapas guardados, seleccionarlos y editarlos posteriormente, tanto para cambiar el nombre como para modificar la región de riego. Esto es bastante práctico, porque es normal que durante los primeros días vayamos ajustando la zona real que queremos cubrir. Puede que detectemos que una esquina se queda algo corta, que estamos mojando demasiado cerca de una terraza o que queremos añadir una pequeña zona adicional. En lugar de tener que borrar todo y empezar desde cero, la app permite retocar el mapa ya existente y adaptarlo mejor al jardín. Es un detalle importante porque convierte la configuración en algo más flexible. El Aiper IrriSense 2 no exige que dejemos el mapa perfecto a la primera, sino que permite ir afinándolo con el uso real, que al final es como mejor se comprueba si el riego está llegando exactamente donde queremos. Una vez guardado el mapa, ya podemos crear las planificaciones de riego. Aquí la app permite elegir la región que queremos regar, seleccionar los días de la semana, indicar la hora de inicio y definir si queremos que el ciclo se repita. Es decir, pasamos de tener un simple aspersor manual a un sistema que puede encargarse del riego de forma automática. Un detalle interesante es que no sólo configuramos cuándo queremos regar, sino también cuánta agua queremos utilizar. La aplicación permite establecer un límite de consumo por tarea, expresado en milímetros, con una barra bastante visual que ayuda a ajustar el riego según nuestras necesidades. Por ejemplo, podemos elegir un riego más ligero para varios ciclos diarios o aumentar la cantidad si queremos una sesión más intensa. La propia app recomienda regar por la mañana para reducir la influencia del viento y la evaporación, algo que tiene bastante sentido. Al final, no se trata únicamente de automatizar el riego, sino de hacerlo de una forma más eficiente, controlada y adaptada al jardín que hemos definido previamente. Otra función interesante de la app es el riego manual. Desde este modo podemos controlar directamente el cabezal del Aiper IrriSense 2, moviéndolo nosotros mismos desde el móvil mediante una especie de joystick virtual. Esto resulta útil para hacer pruebas rápidas, comprobar hasta dónde llega el chorro o regar una zona concreta sin necesidad de crear una planificación completa. También viene bien durante los primeros ajustes, porque permite ver en tiempo real cómo responde el aspersor, hacia dónde apunta y si la presión disponible es suficiente para cubrir la zona deseada. ![]() La app también incluye algunos ajustes avanzados bastante útiles relacionados con el clima. Desde el apartado de Weather settings podemos modificar el comportamiento del Aiper IrriSense 2 en función del viento y la lluvia, estableciendo umbrales para que el sistema decida si debe saltarse una tarea programada. Por ejemplo, podemos indicar que no riegue si la previsión marca viento fuerte o si se espera una determinada cantidad de lluvia. Además de apoyarse en la previsión meteorológica, también encontramos una opción de detección de lluvia, pensada para que el dispositivo pueda reaccionar si las condiciones reales no acompañan. Esto es especialmente interesante porque evita una de las situaciones más absurdas de los sistemas de riego tradicionales: que el aspersor empiece a funcionar mientras está lloviendo. Otro apartado interesante es el de Device health monitoring, una especie de chequeo general del aparato. Desde aquí la app muestra el estado de los distintos módulos internos, como comunicación, percepción, válvula de agua, módulo de control principal o módulo químico. Una vez que todo está configurado, ya podemos lanzar un riego completo y ver cómo trabaja realmente el sistema. Desde la propia app se puede seguir el proceso en tiempo real, viendo sobre el mapa la zona que se está regando en cada momento, el porcentaje de progreso, el tiempo de uso y la profundidad de riego configurada. Es una función muy útil, porque no sólo nos permite comprobar que todo va según lo previsto, sino también tener una idea bastante clara de cuánto falta para terminar cada ciclo. ![]() En la práctica, el resultado nos ha dejado muy buenas sensaciones. El riego se realiza de forma uniforme, con una distribución del agua bastante homogénea en toda la zona que habíamos definido previamente. Al finalizar, el césped queda con muy buen aspecto, sin que hayamos detectado zonas claramente secas o partes que aparentemente se hayan quedado sin mojar. Esa es, al final, una de las claves del Aiper IrriSense 2: no sólo automatiza el riego, sino que además lo hace de una forma bastante precisa y visualmente satisfactoria. Una vez finalizado cada riego, la app guarda un registro completo de la sesión, algo muy útil para llevar un control real del consumo. En este apartado podemos ver cuántas veces se ha regado, la duración del ciclo, los litros utilizados y también una estimación del agua ahorrada respecto a un riego menos optimizado. En nuestra prueba, por ejemplo, el riego manual completo del mapa tuvo una duración de 82 minutos, con un consumo total de 742,92 litros y una estimación de 495,28 litros ahorrados. Más allá de la cifra concreta, que dependerá del tamaño del jardín, la presión y la profundidad de riego elegida, lo interesante es que el sistema no se limita a regar, sino que también nos permite consultar después qué ha hecho y cuánta agua ha utilizado. Este tipo de información encaja muy bien con la filosofía del Aiper IrriSense 2: automatizar el riego, pero también hacerlo de una forma más controlada y consciente. Para quienes riegan a menudo o tienen una zona amplia de césped, poder revisar estos datos ayuda bastante a ajustar futuros ciclos y evitar gastar más agua de la necesaria. Vamos concluyendo la review. Respecto al primer modelo, el Aiper IrriSense 2 no cambia la idea principal del producto, que sigue siendo la misma: un aspersor inteligente capaz de crear mapas de riego, automatizar horarios y cubrir una zona amplia de césped sin necesidad de instalar un sistema de riego enterrado. Lo que sí se nota es que esta segunda generación llega más refinada, tanto en la app como en la forma de gestionar las zonas. La mejora más clara está en el enfoque multizona. Ahora la app permite trabajar de una forma más visual con diferentes áreas, líneas o puntos de riego, además de crear hasta 10 zonas personalizadas con programas independientes. Esto hace que sea más sencillo adaptar el riego a jardines con formas irregulares, zonas de césped, bordes, árboles o plantas con necesidades distintas. También se ha reforzado la parte de seguimiento y control. Podemos consultar el consumo de agua, el ahorro estimado, revisar registros de riego y ajustar el comportamiento según lluvia o viento. En ese sentido, el IrriSense 2 no sólo riega, sino que nos da más información sobre lo que está haciendo y permite afinar mejor el uso del agua. Otro punto interesante es la compatibilidad con el sistema SoilPulse de Aiper, pensado para aportar nutrientes o soluciones de cuidado del suelo a través del propio riego. En nuestro caso no hemos podido probar esta función porque no venía incluida con la unidad analizada, así que preferimos mencionarla como una posibilidad adicional del ecosistema y no como una característica evaluada en esta review. Aun así, es una diferencia interesante frente al modelo anterior y encaja con esa idea de convertir el aspersor en un sistema de cuidado del jardín más completo. El salto del primer IrriSense al IrriSense 2 no va tanto por aumentar mucho el alcance o la superficie máxima, sino por ofrecer una experiencia más completa, más flexible y más controlable desde la app. Es una evolución lógica de un producto que ya funcionaba bien, pero que ahora se siente más maduro. ![]() Eso sí, como siempre, hay algunos detalles que conviene mencionar. El primero es evidente: no es un producto barato. Su precio ronda los 450 euros, así que no estamos ante un simple accesorio de jardín, sino ante una inversión pensada para quien tiene una zona de césped amplia y quiere automatizar el riego de verdad. También hay que tener en cuenta que su rendimiento dependerá bastante de la presión de agua que tengamos en casa. En nuestra prueba el alcance ha sido muy bueno, pero no todos los jardines ni todas las instalaciones domésticas ofrecen el mismo caudal, así que es algo que conviene valorar antes de comprarlo. Por último, el IrriSense 2 necesita alimentación eléctrica, así que tendremos que tener relativamente cerca un enchufe exterior o preparar bien el recorrido del cable. El cable de 10 metros ayuda mucho, pero no deja de ser un detalle a tener en cuenta si queremos dejarlo instalado de forma limpia y permanente. En cualquier caso, son puntos más relacionados con el tipo de producto que con fallos reales de funcionamiento. El IrriSense 2 es grande, avanzado y bastante completo, pero precisamente por eso también exige tener claro dónde lo vamos a colocar, cómo lo vamos a alimentar y si nuestro jardín justifica una solución de este nivel. ![]() Entonces, ¿Para quién es este producto?. El Aiper IrriSense 2 está pensado para quienes tienen una zona de césped o jardín de cierto tamaño y quieren olvidarse del riego manual sin meterse en una instalación fija de riego enterrado. Tiene mucho sentido para jardines amplios, zonas con formas irregulares o usuarios que buscan controlar mejor cuándo, dónde y cuánta agua se utiliza en cada riego. No es el típico aspersor barato para salir del paso, sino una solución más avanzada para quien quiere automatizar el cuidado del jardín desde el móvil, crear mapas personalizados y tener más control sobre el consumo. Si tienes una buena toma de agua, un enchufe relativamente cerca y quieres un sistema cómodo, visual y bastante preciso, el IrriSense 2 encaja muy bien. El Aiper IrriSense 2 nos ha parecido una evolución muy interesante de una idea que ya funcionaba bien en el modelo anterior. No es simplemente un aspersor conectado, sino un sistema de riego inteligente que permite crear mapas, definir zonas, programar ciclos, controlar el consumo y adaptar el funcionamiento a factores como la lluvia o el viento. Su instalación es sencilla, la app guía bastante bien durante todo el proceso y el resultado del riego nos ha parecido muy satisfactorio, con buena cobertura, un chorro potente y una distribución uniforme del agua. Además, poder ver el progreso en tiempo real y consultar después los litros utilizados o el ahorro estimado aporta un extra de control que se agradece mucho. Es cierto que su precio no es bajo y que conviene tener una buena presión de agua, pero si tenemos un jardín de cierto tamaño y queremos automatizar el riego sin complicarnos con una instalación fija, el Aiper IrriSense 2 es una solución muy completa, cómoda y bien pensada. Os dejo la ficha oficial con mucha más info https://aiper.store/es/products/aiper-irrisense-2 |
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