Verídico.
Hace unos años vi durante muchos kilómetros en la A2 a un fulano con su Ferrrari Testarossa rojo que iba a 120 durante muchos kilómetros. De vez en cuando, hacía roncar a la bestia y lo perdía de vista. Más tarde, con mi control cruiser puesto, lo volvía a pillar. Moraleja, el tío se gastó una fortuna en un coche para unas carreteras limitadas a 120, pero cuando lo quería o lo "necesitaba", tenía un Ferrari porque había pagado por él.
Todo el mundo habrá entendido el simil, espero que tú también.

