No son sólo los 1000 millones, es la imagen. Que tu tope más tope de gama, del que llevas haciendo publicidad semanas o meses, del que has prevendido miles y miles de unidades salga con una cagada semejante, que puede causar accidentes serios y tengas que retirarlo cuatro días antes de que anuncien por todo lo alto la salida de tu máximo competidor... Eso hace muuuucho daño. Y no sólo en ventas.
Y suerte si el departamento de márketing no ha querido o no ha tenido tiempo de preparar una burla para la Keynote.