Casi no se les reconoce; una vez esquiladas, parecen realmente diminutas.
A estos dos carneros no se los esquilará hasta el año que viene.
Fuzzy es un poco más reservada, pero Willy es extremadamente curioso.
Hoy estaba preparando algo en el tejado del redil para instalar un segundo canalón, y la pandilla se acercó enseguida para husmear en todo lo que estaba haciendo.
Qué bichos más divertidos.