sarmihiel
10/09/09, 19:46:48
Esto va a ser un post un poco largo, pero creedme, merece la pena. Y no es una leyenda urbana... me ha pasado a mí, así que prestad atención.
Lo que os voy a contar comenzó hace unos meses. La feliz vida que llevaba con mi móvil, un HTC Diamond negro, sin un año de edad, quedó truncada una mañana, cuando de repente, empezó a apagarse y encenderse sólo...
Lo tenía mimado, con su rom y su radio cambiadita desde hacía algún tiempo, mejorado, limpio, me duraba la batería más de lo que me duraba inicialmente con el software de origen, así que estaba feliz. HTCmanía me había servido de gran ayuda, y me sentía henchido de orgullo cuando les enseñaba a otros ususarios de HTC Diamonds lo que había conseguido con unas horas de insomnio delante del ordenador, con cable conectado, y enchufado al foro de HTCManía... era el rey del mundo...
Pero entonces llegó aquella fatídica mañana...
Desesperado, tras comprobar como mi pequeñín duraba apenas segundos encendido, y sin poder salvar si quiera los datos, sin poder salvar aquella memoria con los bonitos momentos vividos, acudí a HTCManía, para ver si alguno de los sabios maestros que por allí pululaban podía encontrar alguna solución (http://www.htcmania.com/showthread.php?t=61405&highlight=muere). Tras varios intentos, conseguí salvar algunos de los datos más preciados con mucho esfuerzo y muchas horas, aprovechando los pocos segundos que cada vez que agonizaba encendido me dejaba. Y como ni siquiera me permitía cambiarle la rom y la radio para volverlo a la situación original, tomé la difícil decisión de enviarlo al servicio técnico con el software manipulado. Lo sé... es un riesgo alto, pero debía correrlo por el bien de mi pequeño...
Pasó una semana, y de repente, una noche, llegó un intrigante mensaje a mi otro móvil: "Movistar le informa que el teléfono que envió a reparar ha sido enviado a la tienda donde lo entregó, para más información póngase en contacto con dicha tienda"..... ¿qué significaban esas palabras? ¿Estaba arreglado? ¿No?... La duda me corroía, así que acudí al día siguiente a la tienda con mis esperanzas sobre un hilo. Al llegar allí, el dependiente, que me conoce, con un triste gesto quebró ese hilo que mantenía mi ilusión: no había podido ser... Se podía leer en el parte "Terminal con sofware de origen manipulado" seguido de un dramático "TERMINAL IRREPARABLE". Tranquilicé al dependiente, haciéndole entender que sabía a lo que me exponía y que no tenía culpa ni podía hacer nada... Me llevé el frío cuerpo a casa.
Una vez en casa, y tras todo el camino maldiciendo al servicio técnico, por no reparar un terminal por haber modificado un software de escasa calidad, inestable, y que no sirve para nada, decidí ponerle la batería y encenderlo una última vez, para volver a sentir aquello que ya había vivido... era el último adios. Se encendió y consiguió iniciar el sistema operativo. Decidí rebuscar en sus adentros, toquetearlo hasta que se volviera a reiniciar y en ese momento, apagarlo para siempre...
Entonces, descbubrí algo horrible... ¡No tenía almacenamiento interno!.... Dudé unos instantes, pero luego entendí... ¡Bastardos! Habían aprovechado ese viaje para robarle su memoria, sin duda alguna, para utilizarla como repuesto de otros heridos en combate...
Maldecí... Ya lo creo que maldecí... Empecé a maquinar la manera de enviar un correo electrónico al servicio técnico para comentarles mi descontento y para que supieran que habían perdido un cliente de por vida...
Mientras tanto mi pequeño seguía encendido...
Entonces vino a mi mente un echo acaecido muchos años atrás. Hace unos 10 años, tuve un ordenador, recién comprado, que detecté que el disco duro estaba roto. Tenía sectores defectuosos, y aunque conseguía aislarlos, se reproducían y seguía fallando. ¿El fallo que tenía? (ahora os vais a reir...) SE REINICIABA CONTÍNUAMENTE.
Jajajaja.... inútiles.... Robándome esa parte de mi chiquitín para usarlo como pieza de recambio, quizás habían sustraído el cáncer que lo estaba matando....
Estoy sentado delante del ordenador escribiendo estas palabras, y mi chiquitín lleva ya horas quietecito sobre la mesa, encendido, con su pantallita en ahorro de energía, y sin dar síntomas de reiniciarse.
Él me dice que no se siente igual, que le falta algo, que se siente 4 gigas más pequeño, pero yo, a pesar de esto y después de todo lo pasado, lo quiero más que el primer día. ;)
Lo que os voy a contar comenzó hace unos meses. La feliz vida que llevaba con mi móvil, un HTC Diamond negro, sin un año de edad, quedó truncada una mañana, cuando de repente, empezó a apagarse y encenderse sólo...
Lo tenía mimado, con su rom y su radio cambiadita desde hacía algún tiempo, mejorado, limpio, me duraba la batería más de lo que me duraba inicialmente con el software de origen, así que estaba feliz. HTCmanía me había servido de gran ayuda, y me sentía henchido de orgullo cuando les enseñaba a otros ususarios de HTC Diamonds lo que había conseguido con unas horas de insomnio delante del ordenador, con cable conectado, y enchufado al foro de HTCManía... era el rey del mundo...
Pero entonces llegó aquella fatídica mañana...
Desesperado, tras comprobar como mi pequeñín duraba apenas segundos encendido, y sin poder salvar si quiera los datos, sin poder salvar aquella memoria con los bonitos momentos vividos, acudí a HTCManía, para ver si alguno de los sabios maestros que por allí pululaban podía encontrar alguna solución (http://www.htcmania.com/showthread.php?t=61405&highlight=muere). Tras varios intentos, conseguí salvar algunos de los datos más preciados con mucho esfuerzo y muchas horas, aprovechando los pocos segundos que cada vez que agonizaba encendido me dejaba. Y como ni siquiera me permitía cambiarle la rom y la radio para volverlo a la situación original, tomé la difícil decisión de enviarlo al servicio técnico con el software manipulado. Lo sé... es un riesgo alto, pero debía correrlo por el bien de mi pequeño...
Pasó una semana, y de repente, una noche, llegó un intrigante mensaje a mi otro móvil: "Movistar le informa que el teléfono que envió a reparar ha sido enviado a la tienda donde lo entregó, para más información póngase en contacto con dicha tienda"..... ¿qué significaban esas palabras? ¿Estaba arreglado? ¿No?... La duda me corroía, así que acudí al día siguiente a la tienda con mis esperanzas sobre un hilo. Al llegar allí, el dependiente, que me conoce, con un triste gesto quebró ese hilo que mantenía mi ilusión: no había podido ser... Se podía leer en el parte "Terminal con sofware de origen manipulado" seguido de un dramático "TERMINAL IRREPARABLE". Tranquilicé al dependiente, haciéndole entender que sabía a lo que me exponía y que no tenía culpa ni podía hacer nada... Me llevé el frío cuerpo a casa.
Una vez en casa, y tras todo el camino maldiciendo al servicio técnico, por no reparar un terminal por haber modificado un software de escasa calidad, inestable, y que no sirve para nada, decidí ponerle la batería y encenderlo una última vez, para volver a sentir aquello que ya había vivido... era el último adios. Se encendió y consiguió iniciar el sistema operativo. Decidí rebuscar en sus adentros, toquetearlo hasta que se volviera a reiniciar y en ese momento, apagarlo para siempre...
Entonces, descbubrí algo horrible... ¡No tenía almacenamiento interno!.... Dudé unos instantes, pero luego entendí... ¡Bastardos! Habían aprovechado ese viaje para robarle su memoria, sin duda alguna, para utilizarla como repuesto de otros heridos en combate...
Maldecí... Ya lo creo que maldecí... Empecé a maquinar la manera de enviar un correo electrónico al servicio técnico para comentarles mi descontento y para que supieran que habían perdido un cliente de por vida...
Mientras tanto mi pequeño seguía encendido...
Entonces vino a mi mente un echo acaecido muchos años atrás. Hace unos 10 años, tuve un ordenador, recién comprado, que detecté que el disco duro estaba roto. Tenía sectores defectuosos, y aunque conseguía aislarlos, se reproducían y seguía fallando. ¿El fallo que tenía? (ahora os vais a reir...) SE REINICIABA CONTÍNUAMENTE.
Jajajaja.... inútiles.... Robándome esa parte de mi chiquitín para usarlo como pieza de recambio, quizás habían sustraído el cáncer que lo estaba matando....
Estoy sentado delante del ordenador escribiendo estas palabras, y mi chiquitín lleva ya horas quietecito sobre la mesa, encendido, con su pantallita en ahorro de energía, y sin dar síntomas de reiniciarse.
Él me dice que no se siente igual, que le falta algo, que se siente 4 gigas más pequeño, pero yo, a pesar de esto y después de todo lo pasado, lo quiero más que el primer día. ;)