Cita:
Originalmente Escrito por contreras5
y que hay de la fibra... esa si a fuerza que trabaja mínimo a 20 megas.
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Existen servicios a empresas, sobre fibra óptica, de 2 Mb. La mayor capacidad e un medio no siempre tiene por qué ser aprovechada.
En otro orden de cosas, os estáis liando más de la cuenta. Aquí no hay ningún engaño, ni ningún intento de las empresas por inflar las ofertas, haciendo parecer mayor la velocidad por expresarla en bits. No es más que un motivo histórico:
En los inicios de las comunicaciones de internet, se utilizaban modems analógicos que utilizaban sonidos a través de línea telefónica tradicional para el transporte de datos. Dicha capacidad de transmisión se media en baudios, y la capacidad de transmisión de un baudio era casi (aunque no igual) a un bit. Así durante años todo ancho de banda (que no velocidad, ahora me explico) se ha venido midiendo en bits. Es más, el byte es un concepto más de programación, sistemas operativos y formatos de almacenaje, que de comunicaciones. A las comunicaciones les da igual que transmitas los ceros/unos de 8 en 8 o de 20 en 20.
Respecto a que una vez hecho la conversión, aun así tengamos menos velocidad, es una historia más larga. Como he comentado antes, para empezar, no perdemos velocidad, sino ancho de banda. Veamoslo como una cañería: el agua que sea capaz de transportar depende, por un lado, de lo ancha que sea la tubería, y por otro, de lo velozmente que el agua viaje por ella. Cuando contratamos Internet, esos 7 Mb, o 20 Mb, son el ancho de la cañería, mientras que nadie nos habla nunca de la latencia, que es realmente la velocidad, el tiempo que tardan los datos en llegar. Un gran ejemplo de esto, son las conexiones móviles: 7,2 Mb en 3g rinden mucho peor que en un PC con línea fija, porque una ADSL suele tener latencias menores a 100ms y las móviles superan muchas veces latencias de 200-300ms.
Por último, tenemos que atender al protocolo utilizado. Cuando transportamos información lo hacemos utilizando un protocolo de enlace (como Ethernet), un protocolo de red (como IP) y un protocolo de transporte (como TCP y UDP). Según el protocolo, consumiremos un porcentaje de información en la trama o paquete enviado, que no transporta información de usuario, sino la propia del protocolo.
En definitiva, los factores que intervienen son muchisimos más allá del valor bruto en Mb que veamos en una oferta comercial.