A estas alturas sigue sorprendiendo no ya la podredumbre moral de Israel, que está al nivel del ISIS, sino cómo pueden seguir pasándose por los mismos cualquier atisbo de legalidad internacional sin que nadie mueva un dedo. Asesinatos colectivos en territorio extranjero, ya hubiera querido Putin.
Lo peor es que mañana mismo podría llegar Putin, Jamenei o Assad como abanderados de la justicia y el derecho internacional y a ver con qué cara de hormigón armado les dice Occidente que no. Israel ha destruido la poca credibilidad que les podía quedar a las "democracias" occidentales, y eso lo vamos a pagar, tristemente.
PD: Este atentado múltiple tiene, entre otras cosas, la idea de recuperar cierto prestigio a nivel interior después de la vergüenza que les supuesto el ataque de Hamas del 7 de octubre.