En mi opinión, es un acto perfectamente legal.
Primero, la aplicación de la garantía obliga al vendedor a reparar o sustituir el producto. Hoy en día los gastos de reparación son muy altos, incluso para fabricantes y distribuidores, por lo que todos nos hemos acostumbrado ya a recibir un producto nuevo.
De acuerdo con la normativa de consumo la sustitución supone entregar un producto de iguales o similares características, nunca inferior. Entonces nos podemos encontrar con que el aparato a sustituir ya no esté disponible, sencillamente porque se haya dejado de fabricar, lo cual es perfectamente aplicable al Galaxy Nexus. Como nadie está obligado a cumplir algo imposible, de ahí la opción de entregar un S3 con lo que el fabricante cumple de sobra la ley y, objetivamente hablando, el usuario sale ganando.
Otra cosa es que no te avisen previamente, lo cual es un detalle que se podría mejorar.
Saludos.