Para quien no tenga un local, se me ocurren cuatro posibilidades:
A). Llegar a un acuerdo con cualquier tienda de tu barrio (o de donde sea), del sector que sea. Quien dirija el negocio al que te diriges es muy probable que le interese tu idea (ahorro de gastos que tendrá), sobre todo si no le anda yendo bien. Pactáis compartir gastos en función de beneficios o según el acuerdo al que lleguéis, y arreglado. No es descabellado, y menos en estos tiempos. Sé de un local que es mitad agencia de viajes, y mitad bufete de abogados.
B). Convertir la entrada de tu vivienda (hall, o una habitación) en una zona a la que poder atender al público, e incluso tu salón en una sala de espera. No es precisamente un local, pero es un buen apaño si lo transformas bien. Muchos negocios están en edificios de viviendas, incluso muchos en la mayoría viven los propios de los negocios. Puede ser un remedio temporal hasta que, por los beneficios obtenidos, te puedas permitir alquilar un local económico en cualquier lugar. Si tu casa no sirve, habla con tu tía Parcasia o con quien sea llegando a un acuerdo.
C). Llegar a algún acuerdo con cualquier inmobiliaria o particular que alquile algún pequeño y económico local, primero en base a tu situación (un primer mes a coste 0, en base a un período de prueba según tu situación) y segundo (o como acuerdo general) alquiler en función de tus ingresos.
Y si conoces a alguien que tenga un local, mejor. Llega a un acuerdo con esa persona basándote en tu situación, con un período de prueba X, y sin compromiso por ambas partes.
D). Pedir ayudas a tu Ayuntamiento para el alquiler de un local, o bien pedir la cesión de cualquier espacio en el que poder empezar tu actividad.
Quien quiera hacer algo, sobre todo si lo necesita, podrá conseguirlo.