Ver Mensaje Individual
  #41  
Viejo 04/03/10, 21:54:05
Avatar de Pumbyto
Pumbyto Pumbyto no está en línea
Usuario veterano
Mensajes: 723
 
Fecha de registro: ene 2010
Mensajes: 723
Mencionado: 0 comentarios
Tagged: 0 hilos


Mañana, en Madrid (y los demás viernes de Cuaresma también, pero mañana es el día principal: el primer viernes de Marzo) hay una cola inmensa que para sí la quisiera un cometa, porque está hecha de amor y de esperanza. Quien tenga la suerte de estar mañana en la capital de España, hará bien en acercarse a curiosear, porque cuando menos impresiona, y a las personas de buen fondo, les conmueve y edifica el corazón.



Es la cola para besarle los pies al Cristo de Medinaceli. Aquí hay una crónica periodística sobre el evento: http://www.elmundo.es/elmundo/2007/0...172843613.html

Los que tenemos devoción a este santo Cristo, tenemos costumbre de rezar los 33 Credos en el primer viernes de Marzo.

Es una tradición piadosa, no es nada que sea seguro, pero dice la tradición que de las tres cosas que le pides te concede una a lo largo del año. Se pone uno frente a una estampa del Cristo de Medinaceli y se rezan 33 Credos de rodillas y con los brazos en cruz (cuando vas por el 20 te cuesta un montón y en el 29 o así te vas aliviando). Antes de cada Credo se reza esto:

¡Oh, Jesús Nazareno,
Divino Redentor Nuestro,
en memoria de Tu Pasión Sacrosanta
te pido que me concedas...(se dicen las tres peticiones),
si conviene a tu mayor Honra y Gloria
y bien de mi alma. Amén.




La imagen del Cristo de Medinaceli de Madrid es muy milagrosa (no la imagen en sí, claro, sino que se ve que el Señor otorga gracias especiales a través de esa devoción) y tiene un porte regio muy señorial que impresiona muchísimo y que otras imágenes del Señor no tienen. Estar al lado de esta imagen... te recorre algo por el cuerpo, no sé, a lo mejor son sugestiones, pero esa serenidad majestuosa, esa túnica del color del sufrimiento, esas manos atadas, esa gallardía que parece que te dice: estoy así por ti, porque bajé a la Tierra a pagar por tus pecados, porque te quiero con todo mi corazón y para siempre, queridísimo hijo mío..., pues a muchos miles de personas nos conmueve, respetando mucho a los que no.
Uno de los milagros históricos que se cuentan es que la imagen fue robada por los moros en aquellos tiempos, y que pidieron un rescate por ella. Entonces se construyó una gran balanza para poner en un plato al Cristo y en el otro ir echando monedas hasta alcanzar el peso de la imagen. Se cuenta que a la primera moneda se igualaron los platillos, con todo lo que pesa la estatua. Pero de milagros actuales del Cristo de Medinaceli hay miles, no hay más que preguntar a cualquier devoto de esas benditas colas de Madrid.