Creo que Nokia se está equivocando con el apartado fotográfico, y le está dando una importancia desmesurada. Por menos dinero de lo que cuesta un 808 o un Lumia 920, te encuentras cámaras reflex que le dan mil patadas, por muchas coletillas PureView que le metan. Mientras sigan tratando de vendernos cámaras decentes en un móvil cebollón (el Lumia 928 tendrá 11mm de grosor y más de 160 gramos de peso, ni hablemos de los casi 200 gr. del 920), con un sistema operativo poco atractivo (no lo digo yo, lo dicen las ventas, que demuestran el escaso interés de la gente), y unas características técnicas muy normalitas, le auguro (que no deseo) pocos éxitos. Incluso un Lumia 920 con Android sería un terminal poco interesante, pues cuesta lo mismo prácticamente que los grandes, pero con unas especificaciones inferiores. Sencillamente, Nokia aprovecha que es tope de gama en WP, y clava un precio poco acorde con lo que ofrece (con Android sería un gama media, como el iPhone). Bueno, ojalá me equivoque, por el bien de los consumidores y de la propia compañía, una de las grandes en la corta historia de la telefonía móvil.