Hace año y medio que la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) declaró extinta esta subespecie (diceros bicornis longipes) que permanecía aislada en la zona de Camerún. Ahora ha sido incluída en esa categoría en la última actualización del Libro Rojo de la UICN.
La queratina de sus cuernos, el mismo material del que están hechas nuestras uñas, carece de efectos medicinales dignos de consideración. Segregar de la Vida a estos grandes vegetarianos supone uno de los actos más estúpidos que hemos cometido a lo largo de toda nuestra historia.