para algunos usuarios, en ciertas fotografías,
el tratamiento que HTC hace a las imágenes puede parecer demasiado agresivo, especialmente en busca de la nitidez, por lo que es recomendable si notas que algunas de tus fotos presentan bordes poco naturales, que toques el control de nitidez y lo dejes en -1 o -2, dependiendo de tu gusto. Jugar con estas opciones siempre es una buena idea porque no hay que presuponer que con el modo automático salen las mejores fotos.
El HTC One permite ajustar el ISO cuando hacemos una fotografía, pero salvo que queramos hacerlo con algo en concreto,
el mejor rendimiento se obtiene sin duda con el modo Noche. En ese caso, la cámara no fija una velocidad de obturación máxima sino que busca la mejor imagen posible aumentando el tiempo de exposición, algo que se puede permitir esta cámara por la estabilización óptica y también por la apertura f2.0. Exactamente así logra el Lumia 920 sus imágenes nocturnas, pero en su caso, apurando más el tiempo de exposición, con lo que no debe subir la ISO y consigue en general imágenes que parecen con menos ruido. Pero la diferencia entre estos dos terminales es muy reducida y dependerá de cada situación.
La pregunta sería: ¿Cuántos usuarios potenciales de este HTC One o cualquier otro smartphone amplían la imagen al máximo para fijarse en estos detalles? O formulada de otra forma: ¿quién está dispuesto a sacrificar resolución en favor de poder tomar fotografías de mucha calidad en condiciones de luz desfavorables? Yo sí, pero es algo personal.
