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El S4 mejora en TODO al S3, como en su día el S3 mejoró al S2, aunque creo que en este caso, la mejora era más evidente. La culpa de las desilusiones es nuestra, porque esperamos holografías, sensor de reflex y muchas cosas más peeeeeero, que siga siendo tan delgado, y no digo, que a día de hoy no sean posible la mayoría de las cosas, porque la tecnología seguro que existe, pero samsung es una empresa y su objetivo es ganar dinero. No les interesa poner toda la carne en el asador, sino a cuenta gotas.
Si tuviera la pasta, iría ahora mismo a comprármelo, pero como no la tengo, no me queda de otra, que resignarme y aguantar con el S3 hasta que pueda cambiarlo.
La pregunta no es: merece la pena el S4? Sino....estarias dispuesto a pagar los 300 euros de diferencia?. Saludos

Es que yo creo que la desilusión o decepción viene más por el diseño (apenas un ligerísimo restyling respecto al SIII), o que siga utilizando un material nada premium (y que ello no repercuta en el precio a la baja), que por sus mejoras en cuanto al resto de características, tanto en hardware como en software. Desde mi punto de vista, Samsung no debe miarse en el ejemplo de Apple, que exprime un concepto inicial hasta la extenuación, sencillamente porque piensa que le va a funcionar siempre, aprovechándose encima de la exclusividad (en el sentido de que es el único terminal con IOS), para sacar cualquier cosa a precios desorbitados (es lo que tiene la falta de competencia).
Sin embargo, la superioridad en ventas del S4 bajo el sistema Android, hace que la competencia trate de diferenciarse, y de exprimir potencialidades. Así, Sony ofrece con su Xperia Z un terminal con grandes acabados, y la "exclusividad" de su resistencia a agua y polvo, y HTC presenta en el One un cuerpo de aluminio y esos altavoces delanteros inexistentes en el resto de la gama premium. Tratan de diferenciarse de la referencia, con la idea de ser más atractivas, sobre todo si tenemos en cuenta que a nivel de hardware, las diferencias cada vez son menores, y que las novedades en software dejan de serlo en tanto en cuanto cualquier desarrollador podría sacar aplicaciones similares en la tienda de Google.
Por eso, cuando uno ve que claramente una evolución del Xperia S al Z, o del One X al One (por diseño y hardware principalmente), a uno le queda la sensación de que Samsung ha sido demasiado conservadora, y ha preferido no arriesgar a la hora de renovar su terminal estrella. Así, mientras que el año pasado el S3 solo tenía un rival real, el HOX, y en donde el 90% de los especialistas veían al Samsung por encima, este año las diferencias son inapreciables (obre todo en cuanto a potencia), y es cuando otros factores, como diseño o calidad (factores reales de diferenciación), pudieran entrar en escena para decantar la balanza.
Por eso, que Samsung copie la política de Apple (apuesta in eternum por un diseño determinado, por ej.), puede ser un error en el medio plazo, puesto que el iPhone carece de competencia en iOS, mientras que la competencia en Android está hambrienta y con muchas ganas de robarle cuota de mercado a la indestructible familia Galaxy. El tiempo lo dirá.