Regresenlo a su dueño. Si ustedes pierden el suyo les va a gustar que lo hagan. No sean tan malditos de quedarse con lo que no les pertenece, recuerden que todo vuelve.
A mi me robaron el mío una vez, y pese a que siempre supe quien fue (porque muchos amigos que teníamos en común me lo dijeron), nunca se lo pedí. Pasó el tiempo, y un día iba yo caminando por la calle de la casa del chico que me robó y vi un celular tirado en la calle, era un equipo mucho más caro que el que me habían robado, y cuando lo levanté y por los datos que tenía pude suponer que era de él, del ladrón. No podía creer como todo vuelve, no podía creer que justo yo, que había sido robado por él, fuera a encontrar el suyo. Justo en ese momento pasó un amigo de este chico, del ladrón, y lo detuve y le pregunté, para cerciorarme bien, si ese celular era de quien yo creía, y me dijo, "lo llamo a su móvil y vemos", y cuando lo hizo y el equipo que acababa de levantar de la calle sonó en mi mano, lo pude confirmar. Le dije que fuera a decirle a su amigo que yo, justo yo, había encontrado su celular. El otro NUNCA me lo pidió, jamás se animó a hacerlo, es más, me esquivaba la mirada cuando nos encontrábamos por ahí, hasta que un día lo fui a buscar y se lo devolví. No saben lo bien que se siente.