Sospecho que, al igual que en los ordenadores personales, se ha llegado a una meseta en términos de potencia y pantalla. La innovación tendrá que presentarse sobre todo en el tema del consumo, como ha sido el caso de los Ultrabooks. Las resoluciones superiores a 1080p no son asumibles a medio plazo por la gigantesca cantidad de ancho de banda que requieren los contenidos que las usan.
Además, los mercados occidentales ya están maduros: la nueva frontera son los países BRIC y otros países en desarrollo donde, por ejemplo, una toma de corriente para cargar un teléfono no es algo que esté garantizado en una casa. Ahí no puedes dedicarte a lanzar terminales ineficientes o tragones porque se ríen en tu cara.