Los fabricantes de móviles pretenden hacer creer a los consumidores que adquiriendo su último producto
es el 'personaje' de moda... a costa de su própio enriquecimiento.
La gente debería decir (BASTA YA!!), ofreced vuestra última tecnología y no comerciéis con insignificantes
mejoras que al fin y al cabo son inútiles o de poco uso en la vida cotidiana.
La culpa no la tiene Samsung en este caso en particular. La tiene el consumidor que le sigue el juego.
