Efectivamente, por más optimizado entendemos que el resultado es un teléfono que va muy bien con pocos recursos, no un teléfono que por tener que superar mil handicaps al final consigue algo bastante decente con un hardware exagerado después de haber tenido que lidiar con miles de horas de programación y ajustes de software. Android tiene mucho trabajo detrás y mucho mérito, pero a nosotros eso nos tiene que importar un mojón, y lo que tenemos que ver es cómo rinde para el precio que hemos pagado por él. El mérito que tenga conseguirlo es su problema, no el nuestro como usuarios.