Humo negro.
Samsung tiene menores costes de fabricación de sus teléfonos de gama alta: todo lo hacen sus propias fábricas. Con esos menores costes de fabricación pueden pagar campañas de márketing que pongan sus gamas altas en todos los ojos, en todas las tiendas y, eventualmente, en millones de bolsillos. Pasar a usar un SoC externo implicaría encarecer los costes de fabricación y desbarataría la estrategia.
Hubo otra empresa que hacía lo mismo, pero además desarrollaba no sólo los smartphones en sí mismos, sino el sistema operativo que los hacía correr (lo cual implica aún más ahorro de costes a largo plazo, ya que el sistema operativo es parte importante de los costes de I+D). Hace un tiempo a su presidente se le ocurrió la genial idea de destruir sus desarrollos internos y pasar a usar un SO ajeno además de cerrar la mitad de las fábricas y subcontratar fabricantes. Esa empresa pasó de tener una cuota de mercado del 40% de smartphones a ser un actor residual hoy en día.