De momento la única acción de archos ha sido proporcionarme otra dirección de correo a la que dirigir mis quejas. Ahora toca escribir la Carta Magna ya que no me parece justo ni tener que volver a pagar para subsanar un fallo de ellos ni tener que conformarme con un producto inferior al que compre en su día. A ver lo que responden en el nuevo correo.