Te voy a contar una anécdota. Volando en un helicóptero, uno de los tripulantes llevaba en la bodega de carga un teléfono móvil encendido. Pues bien cada vez que le llegaba un mms saltaba la luz de fuego en el compartimiento de carga y no veas el susto que meten las chicharras de fuego. No teníamos ni idea de qué era hasta que comprobamos lo que era asociando la hora de llegada de los mms con las horas de los incidentes. No te puedes imaginar las vueltas que dieron los mecánicos buscando el fallo. Ojo, sólo pasaba con ese móvil y cuando recibía mms, no sms o llamadas o lo que fuera.
