Ver Mensaje Individual
  #609  
Viejo 17/02/13, 00:04:45
Avatar de Pumbyto
Pumbyto Pumbyto no está en línea
Usuario veterano
Mensajes: 723
 
Fecha de registro: ene 2010
Mensajes: 723
Mencionado: 0 comentarios
Tagged: 0 hilos


Evangelio del domingo 17 de Febrero, según San Lucas 4,1-13.

Jesús, lleno del Espíritu Santo, regresó de las orillas del Jordán y fue conducido por el Espíritu al desierto,
donde fue tentado por el demonio durante cuarenta días. No comió nada durante esos días, y al cabo de ellos tuvo hambre.
El demonio le dijo entonces: "Si tú eres Hijo de Dios, manda a esta piedra que se convierta en pan".
Pero Jesús le respondió: "Dice la Escritura: El hombre no vive solamente de pan".

Luego el demonio lo llevó a un lugar más alto, le mostró en un instante todos los reinos de la tierra
y le dijo: "Te daré todo este poder y el esplendor de estos reinos, porque me han sido entregados, y yo los doy a quien quiero.
Si tú te postras delante de mí, todo eso te pertenecerá".
Pero Jesús le respondió: "Está escrito: Adorarás al Señor, tu Dios, y a él solo rendirás culto".

Después el demonio lo condujo a Jerusalén, lo puso en la parte más alta del Templo y le dijo: "Si tú eres Hijo de Dios, tírate de aquí abajo,
porque está escrito: El dará órdenes a sus ángeles para que ellos te cuiden.
Y también: Ellos te llevarán en sus manos para que tu pie no tropiece con ninguna piedra".
Pero Jesús le respondió: "Está escrito: No tentarás al Señor, tu Dios".
Una vez agotadas todas las formas de tentación, el demonio se alejó de él, hasta el momento oportuno.








Aunque esté cansado y agotado,
con un peso enorme en mi costado,
yo te seguiré dando la gloria,
pues sé bien en quién he confiado.

No eres hombre para que mientas,
con tu diestra, Señor, me sustentas,
y tu gozo es mi fortaleza,
me levanto, Jesús, y proclamo tu nombre.

Nada me separará de ti, Señor,
nada me separará, si caigo me has de levantar, Dios.
Nada me separará de ti, Señor,
me has amado y es tu amor,
más ancho y más profundo que el mar.

Aunque esté cruzando un gran desierto
y aunque todo me parezca incierto,
yo te seguiré dando la gloria,
te bendigo y me das la victoria.

No me dejas ni me desamparas,
y me cubres, Señor, con tus alas,
tu misericordia es para siempre,
me levanto, Jesús, y proclamo tu nombre.

Nada me separará de ti, Señor,
nada me separará, si caigo me has de levantar, Dios.
Nada me separará de ti, Señor,
me has amado y es tu amor,
más ancho y más profundo que el mar.

Nada me separará de ti, Señor,
nada me separará, si caigo me has de levantar, Dios.
Nada me separará de ti, Señor,
me has amado y es tu amor,
más ancho y más profundo que el mar.