Entiendo que a aquellos a los que el móvil les va bien estén contentos, pero de ahí a poner en duda los comentarios de otros relativos a problemas en sus móviles hay una diferencia.
Personalmente creo que Samsung está actuando miserablemente con sus clientes afectados (y yo soy uno de ellos). Nadie hablaría mal de la marca si desde el momento en que lleva su móvil al SAT se ve atendido. Es lógico que artículos fabricados en serie tengan lotes defectuosos, pero ante esas situaciones se reponde adecuadamente y fidelizas. Muchos de los comentarios acerca de la muerte súbita serían diametralmente diferentes si Samsung hubiera dispuesto una respuesta rápida y eficiente al problema. No se le pide que tenga el SAT de Rolex, pero que se adecúe al producto de alta gama que pretende vender.
Conozco perfectamente el tema de los productos defectuosos y no tiene porqué tratarse de una marca de reconocido prestigio para que se solvente el problema cuando existe y se resuelva antes de producirse el fallo. En automoción es la norma y series enteras de vehículos son llamadas vía OTS para ser revisados, y en su caso, reparados. Y los afectados en la mayoría de los casos no se escandalizan, sino que elogian el buen hacer de la marca.
¿Qué pensáis que pasará si el componente defectuoso que produce el fallo es suministrado por un tercero a SAMSUNG, y éste ve mermadas sus ventas del SIII? ¿Creeís que SAMSUMG quedará a la espera de que le entreguen otra partida no viciada?. Os lo contaré: Sin ningún tipo de escrúpulo retendrá las facturas de compra en el importe que estime y reclamará al fabricante y a su póliza de RC. Y su posición de fuerza le permitirá resolver el tema de forma rápida.
Pero con sus clientes no es así, y lo saben. Ha calculado las incidencias que hay ahora mismo y la repercusión en ventas de las mismas y las trata de la forma menos costosa posible dentro de la legalidad, y sin considerar lo más mínimo el perjuicio que supone para los, hasta ahora, relativos afectados.
Nadie que haya sufrido la muerte súbita plantea en lógica que el producto sea una "mierda". Se ha adquirido precisamente por considerarlo la mejor opción. Pero tu perspectiva cambia si a los seis meses de uso, el producto queda totalmente inservible. El producto era excelente mientras funcionaba, pero la marca fabricante es un desastre. Un cliente satisfecho genera cinco clientes potenciales, y uno al que resuelven rápida y satisfactoriamente un problema diez. Samsung no ha debido entender esta máxima de marketing y está pensando a corto plazo y economizando los posibles costes de su defectuoso producto.
Y todo esto lo digo cuando no sólo me quejo aquí. De momento son tres los escritos dirigidos al SAT y a SAMSUNG, dos con respuestas evasivas y un tercero, vía fax y más contundente, sin respuesta. Con el móvil ya 14 días en el SAT, no estoy precisamente complacido. Samsung es consciente de que la mayoría de sus usuarios desconocen las vías existentes para reclamar sus productos, y de eso se vale. Me gustaría saber qué pasaría si se encontrase con una class action dirigida con precisión y repercusión a la empresa y a aquellos que garantizan este tipo de problemas.
En fin, el tiempo nos dirá.