Ayer, llegué a casa borracho y cachondo por haber estado tonteando con una tía toda la noche, así que me dispuse a hacerme un pajuelo. Estaba tan cansado que me quedé dormido. Hoy, ocho horas después, mi madre ha venido a despertarme. Me ha encontrado con la polla en la mano y el kleenex sobre mi barriga