Tal vez puedes, con paciencia, ir desinstalando las aplicaciones una a una para comprobar cuál es la que está causando esa tremenda inestabilidad de tu terminal que no es normal, de cara a localizar el problema. Porque podría suceder que si partes desde cero como te dicen los anteriores y vuelves a poner lo mismo te vuelvas a encontrar enseguida exactamente igual.