Tíos, en mi caso lo tengo claro, yo voy a esperar y voy a intentar además divertirme con la espera. Yo nunca he tenido un smartphone (y eso que soy ingeniero y me gusta cacharrear...). No puedo llamar smartphone a mi blackberry de empresa, en la que por política de compañía tengo prohibido descargar e instalar aplicaciones (Whatssapp, qué es eso?). Siempre me he negado a tener que llevar dos móviles hasta que hace poco, cambié de opinión debido a la presión popular de amigos y familia, y también a mi afán de aprender y trastear con un juguete tecnológico.
Android tiene que ser mi opción sin duda (IOS es un sistema ultracerrado) y visto el Nexus 4, tengo claro que es la opción para mí.
Los psicólogos recomiendan seguir las fases de aceptación, relativización y positivización en la busqueda de la felicidad:
- Aceptación. Sí, Google nos ha jodido. Su política de comunicación es nefasta pero por mucho que nos quejemos, de momento estamos en sus manos. Qué se le va a hacer...
- Relativización. ¿Es ésto tan importante? Al fin y al cabo es un móvil, no un artículo de primera necesidad. Además, en mi caso, nunca he tenido uno por lo que no necesito reemplazar uno ya vendido y no me he creado "necesidades" añadidas en mi estilo de vida.
- Positivización. Joder, pues a mí me entretiene un montón seguir los comentarios del foro y echarme unas risas, leyendoos. Además, he pasado buenos ratos trolleando en el Google Plus. Visto así, os lo digo en serio: yo no lo estoy pasando mal.
Perdonad el tocho pero como colofón, sólo quería comentaros que la espera es un poco frustrante, sí, pero depende mucho de cómo la afrontemos, ¿no?
Fuerte abrazo para todos,
Rumble.
