¿Llevan ustedes reloj en la muñeca?
¿Una agenda de papel en el bolsillo?
¿Una calculadora?
¿Un mapa de su ciudad?
¿Son ustedes adictos a mirar la hora para no llegar tarde, consultar su agenda del día, hacer cálculos rápidos y mirar los mapas de su ciudad para ir a un sitio que no conocen de ésta?
Más que adicción lo que hay esa dependencia necesaria. Si el cacharro hace absolutamente todas esas cosas (y otras mil más) llamar adicto a quien usa mucho el móvil es poco apropiado. Otra cosa es que cada cosa vaya en su momento, y no se deba estar usando el móvil mientras estamos hablando con otra persona. Pero es que en esos momentos tampoco era educado dedicarse a mirar mapas o hacer cálculos cuando no había móviles.