Cualquier producto que se compre y no funcione correctamente hay que enviarlo a reparar, sea del precio que sea. No es normal que un móvil de 600 euros salga con defectos, pero la solución a eso ya sabéis cual es: Presionar al operario explotado de una factoría en China sin derechos laborales, haciéndole trabajar más horas que un reloj.
Si hay fallo, se lleva al SAT y después no se compra nada más de esa marca.