El problema mayor radica en la falta de factura. Si la hubiera de por medio no existiría mayor inconveniente que acercarse a un SAT y pa´lante.
Las pantallas de los S2 y de los Notes tenían ese problema, sobretodo los terminales blancos. Si el comprador a obviado un vicio oculto, por desconocimiento o con dolo, no deja de ser una irregularidad por su parte.