Para liberar al ace:
Conduces a un lugar apartado, montañas, parque público, playa.
Colocas a tu ace en el suelo, le das 2 palmadas amorosas y te aseguras de dejarle el cargador para que no batalle tanto los primeros días en su medio silvestre.
Lo dejas retozar libremente y te despides, si es tuyo, regresará, sino, nunca lo fue.