Las madres y padres de muchos de nosotros tienen faltas de ortografía sencillamente porque vivieron su juventud en una época peor y no tuvieron las oportunidades de formación (no confundir con educación) que luego ellos nos han dado. Aunque solo sea por el respeto que se merecen podríamos esmerarnos más. Mis padres fueron pobres de solemnidad y trabajadores los dos. Una escuela pública y un sistema acorde de becas fueron suficientes.
