Un gran clásico. Yo nunca me llegué a enganchar, pero sí tenía amigos que en los recreativos se pasaban la tarde jugando. Y no era porque echaran mucho dinero, que también, sino porque con 25 pesetas se podían quedar toda tarde.
Digamos que llegaba ya un punto en el que había dos "modalidades" de establecer récord. Cuando los puntos llegaban a un millón empezaba desde cero y cuando te pasabas 99 niveles tenías que llevar mentalmente el conteo de pantallas. Por tanto, un amigo, depende de la prisa que tuviéramos porque acabara, se intentaba dejar matar lo más cerca posible del millón de puntos (ni demasiado pronto ni demasiado tarde ya que si se pasaba se volvía a cero) o bien se pasaba de 100 pantallas y seguía contando / cantando el número de niveles.
Hace poco me compré una Wii y tuve que comprarle a mi mujer la versión para esta consola. Es decir, 25 años después, todavía está vivo.