Me animo a escribir en este post, ya que aunque tenía el prejuicio de pensar que se armaría una discusión sin sentido, me ha sorprendido el tono y calidad de los comentarios hasta el momento.
Vaya por delante que yo soy un futuro comprador del S3, y he tenido varios HTC y otros tantos Samsung.
Intentar definir cuál es mejor de manera categórica es un absurdo, ya que las variables a considerar son muchas (pantalla, cámara, almacenamiento, batería, capa de personalización, etc.), y además, lo que para unos es bueno, para otros no lo es.
Por ejemplo, se habla mucho sobre el material de las carcasas, y donde unos ven plásticos cutres, otros ven un material muy ligero y flexible que no se rompe con la misma facilidad que otro, y cuyo coste de resposición en caso de catástrofe, es mucho más asequible. Es un ejemplo de cómo la misma variable "material", puede ser percibida de manera diferente en función del comprador y sus expectativas.
Resumiendo, la variabilidad de propuestas en terminales responde a que cada cual compra lo que más se ajusta a sus necesidades y/o expectativas, así que intentar convencer a otro sobre las bondades de un producto, es una tontería salvo que el primero no tenga ni idea del tema, y nosotros seamos su única (y posiblemente sesgada) fuente de información. Por tanto, informar si, comparar objetivamente si, facilitar datos técnicos si... pero cada cual se decante por lo que más le convenga evitando entrar a discutir más allá de eso, so pena de pisar el terreno de la imposición, el desencuentro y la bronca.
Yo particularmente valoro varias cosas, como son la experiencia positiva con otros terminales de la misma marca, el tiempo entre actualizaciones, la variedad, precio y facilidad de acceder a piezas de respuesto, la disponibilidad del código (relacionado con los cocineros que luego desarrollarán para el terminal), el diseño, la posibilidad de acceder a la batería, el que tenga o no ranura para la microSD.... al fin y al cabo son "mis" requisitos, y lo menos que puedo hacer es gastarme el buen dinero que cuesta el terminal en algo que se ajuste lo más posible a ellos.