Se rumorea que han tenido que tirar unas 600.000 carcasas azules por los defectos ya conocidos. A la compañía le ha costado una pasta gansa todo este proceso. Por cierto, mal por parte del departamento de calidad de Samsung, que ya debía haber tenido en cuenta este problema y aniticiparlo ante la salidad a la venta del S3. Pero en fin...