Yo no digo que sea necesario e imprescindible actualizar a la última versión. Yo mismo tengo un teléfono con Android 2.3 y no veo, de encuentro, de momento, el argumento para cambiarlo.
Lo que fastidia es que el fabricante asegure su actualización y que con el tiempo vaya degradando la noticia con "quizás" y "más tarde" para acabar argumentando que no han podido sacar un paquete de actualización válido vete tu a saber porqué. Eso es lo que encuentro realmente mezquino aunque no sé de qué me sorprendo: viva el capitalismo!