Con la retirada de las subvenciones, la gente empieza a percibir cuánto vale un teléfono. Ya no es que te lo den "gratis" y pongan un precio barato para sacárselo de encima. Los teléfonos móviles han estado artificialmente baratos en España, no ha sido normal ver a gente renovar cada año su iPhone, o la rapidísima adopción de Android. A partir de ahora España va a ser un mercado mucho más duro y exigente.
Swypesation