Yo vine del Galaxy S y no lo dudé un instante para el Galaxy S II. Las experiencias y momentos de comunidad libre con el GT-I9000 fueron inolvidables e irrepetibles, pero el Galaxy S II me aportaba todo lo que al Galaxy S le demandaba.
Y aunque las sensaciones nunca fueron las mismas, por esas "primeras veces", el cambio al Galaxy S II fue el mayor acierto que pude hacer, aun echando de menos a mi Galaxy S.
Por eso mismo, no me cabe la mínima duda que con el paso al Galaxy S III, aun teniendo en plena forma a mi actual Galaxy S II, va a volver a ser una experiencia demoledora y totalmente gratificante.
Así que, a mi juicio, todo el que venga del Galaxy S, no quiero ni imaginar el cambio de prestaciones/sensaciones que obtendrán al pasar directamente al Galaxy S III.
Así que, por favor, adelante.