Hay dos dificultades principales para decidir un ganador. La primera es la fiabilidad de los test sintéticos en el mundo real. Más bien en el uso real que cada usuario le da principalmente a la tablet.
La segunda viene porque en fuerza bruta un procesador de cuatro núcleos ofrece sobre el papel mayor rendimiento, pero las aplicaciones normales raramente llegan a utilizar todos los núcleos entre otras cosas porque no están optimizadas para ello. Si a eso le añadimos que el verdadero cuello de botella está en la velocidad de proceso de la memoria RAM ya tenemos un dibujo bastante más claro de por qué hacer una comparativa real y objetiva es tan difícil.
Lo que tiene el Snapdragon sobre el Tegra de clara superioridad es que trae el módem incorporado al SoC perfectamente integrado. Un Tegra con capacidades 3G/4G tiene que añadir otro circuito y otro chip aparte y además se lleva a matar con algunos estándar como el norteamericano, por eso quieren sacar el "parche" del Tegra 3+, pero hasta el año que viene no tendrán chips totalmente integrados en el mercado con la nueva generación. Por eso los fabricantes que quieren lanzar modelos con opciones telefónicas se decantan por el Sanapdragon porque entre otras cosas es más sencillo integrarlos en las placas.