Para nada, una tarjeta prepago no obliga a absolutamente nada. Puedes tirarla, gastarla, regalarla... siempre sabiendo que está registrada a tu nombre. Puedes gastar el saldo y ponerle otra tarjeta Orange, y si liberas el móvil pues le pones cualquier tarjeta prepago o contrato... La echas a un cajón y te olvidas, al año perderás el número.
Saludos