Lo único que reflejas es que la evolución de los dispositivos no van por el camino de tu interés.
En mi caso, sí que aprovecho la cámara (de hecho es el único interés real que tengo en un móvil), estoy escribiendo esto con un 24% de batería y sin ningún estrés y nunca he utilizado la carga rápida (ni la inalámbrica). Probé ambas el primer día de mi móvil para ver que funcionaba y a correr. Prefiero la carga convencional y lenta, que castiga menos la batería.
La queja que tengo no es que añadan cosas, aunque no las use: es que las quiten. En mi caso, echo mucho de menos el jack de los auriculares (si el altavoz suena a lata, solucionado con unos buenos cascos) y el poder rootear sin perder la "seguridad" del teléfono (puto SafetyNet)