Ojalá obliguen a TikTok a introducir cambios básicos de diseño como los que se mencionan en el artículo, aunque la plataforma niegue el problema (que hay que tener poca vergüenza). Tampoco soy especialmente optimista con que nadie tenga la solución perfecta: ni los políticos por sí solos ni las familias sin apoyo. No por falta de interés en muchos casos, sino porque el entorno digital va mucho más rápido que la capacidad real de supervisarlo (recomiendo la serie "Pubertat"). Precisamente por eso el debate es urgente y buscar soluciones también.