Por poder: solo tienes que desoldar ambas cámaras, esperar tener suerte y que tengan el mismo tipo de conexión, esperar que las carcasas sean adecuadas, entrar en la ROM de tu teléfono destino, buscar los drivers de la cámara, rezar porque no haya que compilarlos y sustituirlos por los de la nueva. Fácil y sencillo, para toda la familia.