Como todo, no es comprar un producto, es el mantenimiento del producto, y en caso de una desgracia, que nadie quiere, saber que puede costar esa desgracia. Más de una vez el teléfono termina en el suelo, se acelera el pulso y puede ser que no pase nada o que pase todo ( infarto incluido,Dios no lo quiera).
Cuando alguien se compra un teléfono que cuesta más de mil euros, casca la pantalla, toca pagar un dinero, o se paga o se pone a la venta muy rebajado, y aún así, en ese caso costará venderlo.