Lo de BYD es simplemente impresionante. Cargar 400 km en 5 minutos ya no es ciencia ficción, es una realidad tecnológica que demuestra cómo China toma la delantera. Mientras tanto, en Europa seguimos estancados: nuestros líderes, completamente inútiles, reman en dirección equivocada y están destruyendo el poco músculo industrial que queda en el continente. Donde otros innovan, aquí se regulan y paralizan las cosas.