Son las 03:54 de la mañana de un domingo y a apenas 5 horas del comienzo del sorteo, ya os puedo decir que me han tocado Dos cosas: una volver a echar, porque siempre toca volver a echar y la segunda, los cojones, los testículos los huevos. Hay cuatro subnormales por un parque que hay por detrás de mi casa, celebrando un sorteo improvisado de navidad.
Ojalá os toque el gordo del barrio. Que como salga de su casa con la grifa, os van a entrar temblores: cabrones