Me decía mi padre: "Quiero que no hagas eso, te lo digo una vez". Y no lo hacía porque la siguiente me daba una hostia que me ponía mirando al valle de los caídos. Y lo hacía.
Ahora le dices a un hijo, por ejemplo: "hijo o hija mía, hije si te parece bien. Tienes que entender que la tecnología, su uso en grandes dosis puede desencadenarte grandes problemas de adicción...." Y no te hacen ni puto caso y si te descuidas, encima la hostia te la llevas tú poniéndote de cara a cuelgamuros.