Pero si el problema no está en compartir o dejar de compartir. El problema radica en los caraduras y sinvergüenzas que con excusas como la "defensa de la cultura" se lucran a costa de los autores.
Ejemplo: yo escribo un libro gastando tiempo, dinero y esfuerzos. Un señor de Villafranca del pepino lo copia, gastando su escáner y su tiempo. Pero un señor de una web lo pone para para la gente lo descargue monetizando descargas con la excusa que hay que pagar los servidores y para defender la cultura... Aquí está el fallo. En los caraduras, en los amigos de lo ajeno, en los sinvergüenzas...
O ganamos todos o perdemos todos. Pero no puede ser que unos quieran ganar a costa del trabajo de otros.
