Todos dicen lo maravilloso que es el Pixel 8. Hacen hincapié en Android puro. Quizás todo es acostumbrarse a ciertas cosas como lo del doble toque, el no poder quitar la barra de Google de abajo, el no poder quitar lo del tiempo arriba a la izquierda, lo de no poder proyectar la pantalla inalámbricamente a cualquier Smart TV o que los iconos sean siempre redondos.
Es cuestión de acostumbrarse.